La lección de August.

Es la primera vez que leo un libro que vaya tanto con su título. Es la primera vez que leo algo de la autora.

Al empezar a leer a August lo hice con mi personalidad adulta, como una mujer madura lo que provocó que no me llevará una buena primera impresión. Consideré en dejarlo y más adelante retomarlo, así lo hice, y la segunda vez que empecé a leerlo me introduje en el cuerpo de una niña de diez años y mi mente hizo un corto circuito que me hizo vivir la historia al lado de nuestro protagonista, August Pullman.

Todo el mundo debería recibir una ovación del público puesto en pie al menos una vez en su vida, porque todos vencemos al mundo 

Después de esta metáfora un tanto sin sentido pasamos a historia.

La lección de August, nos cuenta la historia de un niño que padece de una enfermedad congénita que hace que su cara no sea agradable a la vista, nuestro protagonista, August, se enfrenta al reto más grande que puede enfrentar un chico de diez años, pero en el caso especial de August, un niño que vivió su niñez bajo la protección de sus padres y recibiendo la enseñanza que debe recibir en un colegio en su casa. Ha llegado un momento donde sus padres entiende que no pueden seguir protegiéndolo, y que él necesita empezar andar sólo, por lo que deciden mandarlo a un colegio normal, con niños normales, siendo él un chico no tan normal.


Cuando puedas elegir entre tener la razón o ser amable, elige ser amable.


Siempre he dicho que los niños pueden llegar a ser muy crueles, y J.R Palacios lo deja en evidencia en esta historia, sólo imaginen lo difícil que es la secundaria para niño que físicamente no tiene ningún defecto, para nuestro August esto sería una tortura muy dolorosa.

El Bullying es el problema principal que afecta a nuestros niños, a nuestros sobrinos, primos, a nuestros vecinos, siempre hemos luchado para que eso cambié, pero la verdad es que no es tan fácil cuando los padres malcrían a los hijos. Claro está, el niño que abusa de otro no es culpable más que de nada que de poner en práctica lo que se le enseñe en casa. J.R Palacios nos enseña una nueva forma para luchar contra el Bullying, y consideró que está puede ser muy efectiva.

Me ha encantado el libro, es de los libros que volvería a leer sin duda, que recomendaría y que prestaría para que otros lo lean, púes la enseñanza que nos deja es hermosa y muy útil.

La lección de August nos hace retroceder en el tiempo, y visualizarnos a cuando éramos niños, a todo lo que tuvimos que enfrentarnos en la secundaria; a la risa de burlas de nuestros compañeros, a que nos empujen por lo espalda, a que se inventen rumores con el único fin de hacernos daño, a las palabras hirientes que nos gritaban, que aunque quizás no nos pasó a nosotros, vivos a otros niños pasar por esto, pero no nos atrevíamos hacer nada.

Hoy todo es diferente y está en nuestra mano que esto cambié, enseñárnosle a nuestros hijos a ser amables, a respetar a su compañeros de clases, a brindar ayuda a quien la necesite, a luchar por las buenas causas, a no infringir violencia, a ser solidarios, a respetar la opinión del otro aún siendo diferente a la suya, o pareciéndole de lo más ridículas. Enséñemosle a nuestros hijos a ser mejores seres humanos.


“Qué curioso. Un día puedes estar en este mundo, y al siguiente, ya no estar. ”

Se han perdido muchas vidas de niños a lo largo de los años a causa del acoso que reciben estos en la escuela, en la calles. El suicidio ha sido una de las salidas más fáciles para aquellos que sufren de Bullying, detente un momento, y piensa que quizás uno de esos niños pudo ser tu hijo. ¡Detengamos esto! Sólo nosotros podemos hacerlo.