Sunrise: El último amanecer, ¿vale la pena verla?

Cuando empecé a ver esta película, lo hice con muy pocas expectativas. Y, siendo sincera, tenía mis razones. Después de la experiencia no tan agradable que tuvimos con After, adaptación basada en las novelas de Anna Todd, no estaba esperando encontrarme con una historia de romance que me gustara.

No había leído el libro, así que llegué a la película sin conocer demasiado de la historia ni saber qué esperar de los personajes. Y, para empeorar un poquito las cosas, antes de verla me aparecieron en redes sociales varias reseñas negativas. Algunas personas hablaban de lo mala que era.

Así que empecé a verla esperando que no me gustara demasiado. Pero terminó pasando todo lo contrario.

La película me dejó una sensación bastante bonita y, aunque no sea una historia que vaya a gustarle a todo el mundo, personalmente terminé disfrutándola mucho.

Una de las cosas que más agradecí fue que, a diferencia de After, aquí no sentí que estuviera viendo una relación tóxica presentada como el ideal de romance. Y para mí eso ya es un punto positivo.

El romance puede sentirse un poco apresurado. Los protagonistas se conocen, empiezan a acercarse y todo ocurre muy rápido. Pero creo que también hay que entender el contexto de la historia: estamos hablando de un romance de verano.

Tienen un tiempo limitado para conocerse, vivir nuevas experiencias y disfrutar de lo que está sucediendo entre ellos. Y esa sensación de que el verano está pasando demasiado rápido forma parte del encanto de la historia.

No es una historia que busque mostrarnos una relación perfecta o súper profunda desde el primer momento, sino ese tipo de amor que aparece de repente y que hace que unos meses puedan sentirse como toda una vida.

Algo que no esperaba encontrar era el tema de la enfermedad de la protagonista. Fue una de las cosas que más me gustó mientras la veía.

La manera en la que decidieron desarrollar este hecho le da una mirada diferente a la trama. De repente, lo que parecía ser una simple historia de amor juvenil empieza a tener un trasfondo mucho más emocional.

Y creo que ahí fue cuando la película consiguió atraparme un poquito más. Hubo momentos en los que sentí que algunas cosas podían desarrollarse mejor, pero, de manera general, me gustó cómo se manejó esa parte.

Los protagonistas, en especial la protagonista femenina, me cautivaron. Verla en pantalla fue muy agradable, porque sentí que aportaba frescura a la película y terminé conectando bastante con su personaje.

Con el protagonista masculino, en cambio, tenía mis dudas.

Ya había tenido una experiencia mala con él en la adaptación de Dímelo, la trilogía basada en las novelas de Mercedes Ron. En aquella ocasión, su actuación no terminó de convencerme y sentía que dejaba mucho que desear, así que empecé esta película con ciertas reservas en cuanto a él. Pero aquí tengo que reconocer que me sorprendió para bien.

Lo sentí mucho más relajado y cómodo con el personaje. También percibí un poquito más de química entre él y la protagonista, y creo que eso ayudó a que su interpretación funcionara mejor para mí.

No diría que de repente se convirtió en mi actor favorito, pero definitivamente aquí me gustó mucho más de lo que esperaba.

En general, creo que esta es una película bastante agradable y entretenida. Es de esas que puedes poner una tarde, verla tranquila y simplemente dejarte llevar por la historia.

Sunrise: El último amanecer, no es una película perfecta ni está destinada a convertirse en el romance del siglo, pero tampoco creo que merezca entrar directamente en la categoría de películas malas.

¿La recomiendo?

Sí, especialmente si buscas una película romántica, juvenil y ligera para ver sin demasiadas complicaciones.

Creo que parte de mi experiencia positiva tuvo que ver precisamente con que entré sin expectativas. Después de leer tantas opiniones negativas, esperaba terminar decepcionada y, en cambio, acabé la película con una sensación bastante bonita.

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